La fractura hidráulica en Mendoza y la necesidad de diálogo y participación social genuina

Ante la Audiencia Pública impuesta por la Justicia al Poder Ejecutivo de Mendoza para la reglamentación de la utilización del método de fractura hidráulica o fracking por primera vez en la provincia, desde INTEGRAR observamos con preocupación el escaso espíritu de diálogo e información por parte de las autoridades de la Secretaria de Ambiente y Ordenamiento Territorial, la Dirección de Protección Ambiental y la propia titularidad del Poder Ejecutivo mendocino ante ésta situación.

Desde el mes de Julio de este año la comunidad mendocina asistimos sorprendidos a la imposición de
autorizaciones administrativas, por parte del Gobierno Provincial, que llevaron a la realización efectiva de
perforaciones hidrocarburíferas por el método de fractura hidráulica o fracking en el Departamento de Malargüe,
sin consulta ni información a la población.

Consideramos que no estamos tratando la simple introducción de un nuevo método tecnológico en la industria
petrolera local, sino de una acción que puede incidir fuertemente en la tantas veces anunciada y necesaria
“diversificación de la matriz productiva de Mendoza”. Por ello consideramos necesario abrir y dar la palabra a
todos los actores económicos, sociales y políticos de la provincia. La introducción del fracking no es una decisión
de gobierno, sino que puede implicar una política de Estado y como tal, debe ser decidida con la mayor
participación posible. Debemos ser valientes para el diálogo plural.

Sin ingresar en el análisis de los posibles beneficios o perjuicios de la introducción del fracking en la Provincia,
queremos poner el acento aquí en la necesaria instrumentación y efectivización de los mecanismos de
participación social en los asuntos ambientales. Y más en aquellos que pueden modificar significativamente
nuestros sistemas productivos.

Desde las convenciones internacionales de 1970, pasando por la Conferencia de Río (1992), hasta la
Conferencia de las Partes COP 15, los Objetivos de Desarrollo Sostenible de ONU, entre tantos documentos y
declaraciones, se subraya la necesidad de procesos políticos transparentes y sujetos al diálogo desde su inicio, y
no mera formalidades realizadas en fechas y lugares que no garantizan la efectiva participación social.
Desde el Plan de Ordenamiento Territorial venimos sosteniendo la necesidad de diversificar nuestros sistemas
productivos provinciales. Es una urgencia que clama la realidad. Para ello debemos hacerlo en el marco de la
sustentabilidad que posee entre sus mayores desafíos, la participación y los controles de las actividades
económicas y productivas.

Siendo amplios y transparentes, se despejarían las dudas y sospechas que muchas veces no permiten a la
ciudadanía dar licencia a nuevas actividades que podrían aportar al mayor desarrollo económico y humano de la
Provincia. Pero para ello es necesario abrir la participación genuina, valorando realmente el dialogo y la opinión
del otro. Ya que su antítesis, el operar sin consultas previas y en la oscuridad del poder de turno, muchas veces
podría conducir hasta involuntariamente a que “la corrupción, que esconde el verdadero impacto ambiental de un
proyecto a cambio de favores, suele llevar a acuerdos espurios que evitan informar y debatir ampliamente.”
Por todo esto consideramos que es necesario abrir el debate provincial sobre el uso de los bienes comunes, de
manera amplia y transparente, incluyendo a todos los actores sociales.

Ello es la única manera de construir legitimidad, disminuir los márgenes de error en la construcción de políticas
publicas y ser certeros en acciones que ponen en juego la vida actual y futura de nuestra Provincia y su pueblo.
Mendoza, Diciembre de 2017.

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